La comercialización del plantín de ruibarbo se enfoca principalmente en viveros, ferias agrícolas y productores locales interesados en diversificar cultivos, ya que es una planta perenne con buena demanda en mercados especializados. Estos plantines se venden generalmente en bolsas o macetas, listos para trasplante, destacando su calidad genética, sanidad y adaptación al clima del sudoeste de Santa Cruz. Su valor comercial radica en su potencial productivo a mediano plazo y en el creciente interés por cultivos alternativos, lo que permite su venta tanto a pequeña escala como en circuitos agrícolas más organizados.
Estos son algunos de los productores que suelen disponer de este producto