La penca de ruibarbo en el sudoeste de Santa Cruz se desarrolla como un cultivo adaptado a condiciones de clima relativamente seco, siempre que cuente con riego adecuado y suelos bien drenados. Se caracteriza por sus tallos carnosos de color rojizo o verde, de sabor ácido, utilizados principalmente en preparaciones dulces como mermeladas y postres. En esta región, su producción puede ser una alternativa interesante para diversificar cultivos, ya que la planta es resistente y perenne, aportando valor tanto en la alimentación como en pequeñas producciones locales.
Estos son algunos de los productores que suelen disponer de este producto