La arveja es una alternativa productiva interesante para el sudoeste de Santa Cruz, especialmente con siembras de primavera a campo abierto en septiembre, cuando las temperaturas comienzan a ser más favorables y disminuye el riesgo de heladas intensas. Este cultivo se adapta bien a condiciones frescas, requiere suelos bien drenados y aporta beneficios agronómicos como la fijación de nitrógeno, mejorando la fertilidad para rotaciones posteriores. Es clave elegir variedades de ciclo corto o intermedio, manejar adecuadamente la humedad y controlar malezas desde etapas tempranas para asegurar un buen desarrollo y rendimiento.
Estos son algunos de los productores que suelen disponer de este producto